Vecinos: Desde que llegó el “gobierno rojo”, en Cecilia Núñez Sucre no se bañan con regadera

Vecinos: Desde que llegó el “gobierno rojo”, en Cecilia Núñez Sucre no se bañan con regadera

Lo que recibe a las visitas, en las casas de quienes viven en el sector Cecilia Núñez Sucre, de Las Cocuizas, en Maturín, es un montón de tobos, botellas, ollas, cualquier envase en el que puedan almacenar agua para sus necesidades.

Este sector, se fundó en uno de los gobiernos de Guillermo Call. Cuando les entregaron las casas, sus condiciones eran óptimas.

“Se mantuvieron buenas, hasta que llegaron estos gobiernos rojos. Ahí empezamos con el problema de la falta de agua, gas, iluminación”, contó Nancy Mota.

Agregó, que ya suman 20 años o un poco más, sin recibir el servicio por tuberías. Ella vive con un nieto, quien la ayuda a cargar tobos.

“Tenemos que pegarnos con una manguera en la casa de la señora Ubilma, quien de forma generosa nos da agua a los vecinos de aquí. Para llegar, hay que caminar hasta Las Cocuizas y subir un cerro por allá. A causa de esto, empecé a sufrir de la cervical. Yo no estoy para esto, tengo 70 años, y como yo, estamos muchos aquí”, explicó.

Por su parte, Milagros González, quien también vive en la zona, desde que se constituyó, indica que en cada proceso electoral les han ofrecido la construcción de un pozo profundo, lo que hasta la fecha no han cumplido.

“Desde que se nos dañó la bomba, la distribución del agua en la comunidad, es nula. Cuando se acuerdan, cada 2 o 3 meses, mandan cisterna. Y eso si trancamos calles, de resto, los ofrecimientos se quedaron en promesas incumplidas”, acotó.

Dijo, que cargar agua desde Las Cocuizas se ha convertido en un calvario que ha mermado las condiciones de vida de los habitantes de Cecilia Núñez Sucre.

Aunado a esta situación, se suma el suministro de gas. “Pagamos, y las bombonas las mandan 2 o 3 meses después, mientras, tenemos que cocinar en leña o andar comprándolas más caras”, expresó González.

“Aquí vemos como la precariedad sigue reinando entre los monaguenses. Son más de 20 años que tienen gobernando y ninguno ha tenido la voluntad de ayudar a las mejoras”, refirió Piero Maroun, líder de la Unidad en Monagas.

Añadió, que este es un ejemplo de la desidia que se vive. “La situación no es distinta en los municipios del interior, a donde ni se ha asomado Luna. Sigue en las mismas prácticas de su mamá, Yelitza: cero planes de desarrollo para Monagas”. 

Reiteró, que va a seguir del lado del ciudadano, luchando por el rescate de la región, para darles las condiciones que merecen.

Vía// Nota de prensa

Gabriel Brito Piñango
Gabriel Brito Piñango

Periodista

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