Al menos 15 familias del callejón La Pumalaca, ubicada en el sector La Cruz, de Maturín, denunciaron que llevan cargando agua potable desde hace dos décadas, situación que han denunciado en diversas ocasiones.
Los afectados comentaron que ante la falta de respuestas por parte de las autoridades competentes, han tenido que cargar tobos y recipientes para abastecerse y cubrir sus necesidades básicas; sin embargo, esta rutina diaria requiere de un intenso esfuerzo físico que afecta principalmente a los adultos de la tercera edad.
«Llevamos 20 años comprando y cargando agua, a veces dependemos de la lluvia para sobrevivir, ningún ente gubernamental nos ha tomado en cuenta», detalló Luis Rísquez, vecino afectado.
Además, la constate compra del vital líquido impacta en el bolsillo de los habitantes afectados, quienes destinan sus pocos ingresos a la compra de agua por cisternas o botellones.
«El salario no nos alcanza para comprar agua. Los botellones los pagamos cada dos días, porque es agua que utilizamos para nuestro consumo y los cisternas dependen de qué tantos días podemos rendir el agua», enfatizaron.
En este sentido, los residentes afectados exigen al Gobierno regional repuestas y soluciones definitivas en torno a las promesas de un proyecto inconcluso del pozo del sector Arismendi que nunca funcionó.
Haz click aquí para unirte a nuestro grupo de WhatsApp

Periodista. Licenciada en Comunicación Social

Otras informaciones
Mollejas, chuletas de cerdo y salchichas es lo que compran algunos consumidores
Organismos de Seguridad en Monagas mantienen vigilancia en límites viales y troncales
Feria «Letras leídas y por leer» regresa a Maturín con más de 5 mil títulos