Comerciantes informales que hacen vida en el casco central, de Maturín, aseguraron que las ventas han sufrido una caída devastadora, desde la llegada de las lluvias.
Comentaron que para quienes viven del día a día, el agua se ha convertido en una pesadilla que ahoga su sustento.
«Yo recorro las calles del centro para vender frutas, pero en los últimos días las ventas han estado en picada, porque aparte de que se nos dificulta salir a trabajar, son pocos los clientes que llegan a comprar», resaltó Marisa Rodríguez, comerciante informal.
Asimismo, buhoneros de la calle Monagas y el Boulevard Arriojas, aseguraron que viven una pesadilla cada vez que cae un aguacero, debido a que se inundan las calles y su mercancía corre el riesgo de dañarse.
«Es un martirio, tenemos que trabajar encima del agua porque las calles se inundan y aparte tenemos que hacer maromas para resguardar nuestra mercancía, en los últimos días el flujo de clientela ha sido fatal y si no vendemos, no comemos», manifestó José Rafael Pérez, vendedor.
Haz click aquí para unirte a nuestro grupo de WhatsApp

Periodista. Licenciada en Comunicación Social

Otras informaciones
Detienen a un actor brasileño acusado de abusar sexualmente de un niño autista de 5 años
Alcaldesa Ana Fuentes supervisó asfaltado del eje Bolívar-Bicentenario de Maturín
Muere Sydney Towle, creadora de contenido que relató su lucha contra el cáncer, a los 26 años