Aristimuño: Maturineses fueron los menos favorecidos en despilfarro por fiestas en la ciudad

Aristimuño: Maturineses fueron los menos favorecidos en despilfarro por fiestas en la ciudad

«Es increíble cómo en Maturín, justo en su aniversario número 263, el menos beneficiado es el ciudadano común. Un gasto aproximado de USD 700 mil, para las fiestas de la ciudad, pudo haber sido destinada para la asistencia de más de mil pacientes que no cuentan con los recursos para estudios especializados o dotar unidades clínicas y sectores populares».

Así lo refirió el presidente del partido Un Nuevo Tiempo Monagas, Ángel Aristimuño, al mencionar que «no estamos en contra de la cultura, el esparcimiento y la recreación de la gente, sin embargo hay prioridades como el derecho a la vida y el acceso a la salud».

Describió que con la cuantiosa suma de dinero utilizada por cubrir los gastos de las fiestas del municipio, más del mil pacientes pudieron recibir un aporte para la realización de estudios imagenológicos como resonancia magnética que tiene un valor de 270$, mamografías en 60$ y hasta un estudios tan simple como una Rayos X que se consigue en 20$.

«Son también incalculables los pacientes con enfermedades crónicas que requieren de sus diálisis, de un cataterismo o quimios, para tratar en lo posible tener calidad de vida, pero las esperanzas se agotan cuando la indolencia roja prefiere parafernalias y no el bienestar del pueblo», apunta.

El dirigente de la Unidad Democrática añadió del mismo modo que mientras se desarrollan las rumbas en el municipio los centros de salud de asistencia primaria no cuentan con lo más básico como un acetaminofén o un tensiómetro.

«No podemos olvidar que este dineral sale del bolsillo de los ciudadanos que son asfixiados con el cobro de impuestos, dinero que no se utiliza para mejorar el servicio eléctrico o consolidar los proyectos de desarrollo urbano de comunidades con altos índices de vulnerabilidad y carencia de servicios como agua potable, cloacas, asfaltado e iluminación», dijo.

Para concluir, el presidente de la Casa Azul en Monagas afirma que «no se trata de opinar pero el simple hecho de hacerlo, sino que mientras se tira la casa por la ventana, al día siguiente el caos sigue presente y en realidad nada ha cambiado, y la ciudad sigue estando en el retraso y la destrucción».

Ninoska Cova
Ninoska Cova

Periodista

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